miércoles, 27 de enero de 2010

Descubren la zona cerebral que podría localizar la esquizofrenia.

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica crónica y grave y se sabe que en el 70% de los casos puede tener un origen genético. Un equipo de investigadores de la Unidad de Psicosis en Investigación de Benito Menni CASM de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), integrada en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CiberSAM), ha identificado por primera vez anomalías en la corteza frontal media del cerebro que podrían ser la causa de la esquizofrenia, según el estudio publicado en la revista científica Molecular Psychiatry. Hasta el momento, ningún otro trabajo había encontrado este tipo de disfunciones localizadas en la misma región del cerebro, informan los autores del trabajo en un comunicado.

Para realizar este estudio, los científicos liderados por Edith Pomarol-Clotet utilizaron tres técnicas distintas de resonancia para examinar y comparar el cerebro de 32 pacientes con esquizofrenia con el cerebro de 32 personas sanas. Una de las técnicas mide el volumen de materia gris del cerebro, otra examina las conexiones de la sustancia blanca subyacente y una tercera técnica registra el patrón de actividad en diferentes zonas del cerebro mientras los sujetos realizan un test cognitivo. Las tres técnicas coincidieron en sus resultados: en todos los pacientes esquizofrénicos la anormalidad se encontraba en la misma región, la corteza frontal media. La corteza frontal media es un área incluida en los lóbulos frontales situados en la parte anterior del cerebro, que en muchos estudios ya se había relacionado con la patofisiología de la esquizofrenia.

La corteza frontal media forma parte de una red de regiones cerebrales descubierta recientemente y que se denomina Default Mode Network (del inglés, red neuronal por defecto). Esta red parece tener un papel crucial en la creación y elaboración de los pensamientos que aparecen cuando la persona no se encuentra ocupada en ninguna tarea mental concreta. La Default Mode Network también ha sido relacionada con otras enfermedades como el alzheimer o la depresión.

El hecho de que las tres técnicas de neuroimagen hayan identificado la misma región cerebral es relevante. Según Peter McKenna, investigador principal del CIBER de Salud Mental y uno de los autores del artículo, "la convergencia de estos hallazgos cerebrales, estructurales y funcionales sugiere que la corteza frontal medial puede ser un lugar indicado para concentrar los esfuerzos de investigación en el futuro. Puede ser una pista para encontrar las causas de la esquizofrenia".
Pero, ¿por qué se producen esos cambios en esa zona del cerebro? Por ahora es una cuestión sin resolver y precisamente estos investigadores quieren tratar de averiguarlo: "Estamos empezando a planificar un estudio neuropatológico que confiamos que nos revele nuevos datos en este sentido", afirma la doctora Pomarol-Clotet.

En este estudio también han participado miembros del Grupo de Investigación en Aplicaciones Biomédicas de la Resonancia Magnética Nuclear de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), perteneciente al CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), en el que colabora el investigador Antonio Capdevilla desde hace más de 10 años; la Fundació Sant Joan de Déu de Barcelona y el Departamento de Neuroimagen del Centro de Neurociencia de Cuba. Un equipo del CiberSAM y de Enfermedades Raras (CiberER) desveló recientemente el importante papel de una región de los cromosomas 6, 11 y 18 en esta enfermedad.

En España, la esquizofrenia afecta en sus diversas modalidades a unas 400.000 personas y la edad de aparición está comprendida entre los 18 y los 25 años, en hombres, y entre los 23 y los 35 años en mujeres. A pesar del estigma de violencia que arrastran estos enfermos, la agresividad no es una conducta que deba asociarse a este trastorno: algunos estudios indican que sólo un 5% de los pacientes tratados tiene conductas violentas. Esta enfermedad se caracteriza por una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas y a una significativa disfunción social. Las personas con esquizofrenia suelen mostrar un pensamiento desorganizado, delirios, alucinaciones, alteraciones afectivas en el ánimo y las emociones, del lenguaje y conductuales.

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